Productos reacondicionados

Publicado por: Asistente Concursal Categoría: Root Fecha: Comentario: 0 Visualizaciones: 313

Son productos que precisan venderse con esta indicación porque no pueden venderse como nuevos y ello puede ser debido a varias razones. Pueden ser procedentes de devoluciones de clientes, haber sufrido algún daño en fábrica, durante el transporte o mientras estaban en el almacén. A veces el daño solamente afecta al embalaje o a su aspecto, pero no a su correcto funcionamiento. Un deterioro estético (una abolladura, por ejemplo) puede ser importantísimo para un comprador, pero no para otro. Para este último, el precio rebajado puede suponer compensación suficiente en relación al daño que adolece el artículo. Si la reducción de precio es concordante con la gravedad del defecto que presenta, su compra puede ser una magnífica opción.

 

En mecánica estos productos han sido ofrecidos desde hace mucho tiempo como mejor opción para reparar un vehículo o máquina a un precio razonable. Así, una caja de cambios automática reacondicionada en fábrica o por una empresa cualificada mantendrá la garantía del producto, pero su precio será más asumible que la compra de una nueva. Eso sí, hemos de entregar la nuestra para que pueda ser igualmente reacondicionada. Hoy esta forma de trabajar puede aplicarse también a piezas de menor valor, tales como motores de arranque, alternadores, etc.

 

Una clave especialmente importante en este tipo de artículos es la claridad y transparencia en la información que el vendedor debe suministrar respecto a las taras del producto. A salvedad de estar dispuesto a asumir el riesgo, es conveniente rechazar la posibilidad de adquirir algo del que se nos suministre poca información respecto al estado de funcionamiento y daños que sufre. Es necesario conocer bien qué estamos comprado para evitar la desagradable sensación de sentirnos engañados.

 

Por supuesto, encontrará detractores que rechazan adquirir este tipo de productos, o al menos, algún tipo de ellos (portátiles, móviles, etc.). Entendemos que lo verdaderamente importante es el control de calidad que debería garantizar el fabricante o vendedor, equivalente al de un producto nuevo. Y si tiene que sustituir alguna pieza para poder garantizar al 100% esta calidad (las baterías en todo producto “sin cable”, por ejemplo) es decisivo hacerlo.

 

Una ayuda importante en este asunto es la posibilidad de valoración del vendedor por parte del comprador.

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